
Contratar a una persona no es solo pagarle un sueldo. En México, el costo real de un empleado puede ser entre 30% y 50% más alto que su salario mensual, dependiendo del puesto, el esquema de prestaciones y el nivel de riesgo de trabajo.
En 2026, con ajustes al salario mínimo, reformas laborales y mayor fiscalización por parte del SAT, es más importante que nunca entender cuánto te cuesta realmente cada colaborador.
Aquí te lo explicamos paso a paso.
Es el salario bruto acordado con el trabajador antes de impuestos y retenciones.
Ejemplo:Si contratas a alguien con un sueldo de $15,000 pesos mensuales, ese es solo el punto de partida.
Pero sobre ese monto se calculan varias obligaciones adicionales.
Como patrón, debes pagar cuotas al IMSS.
Estas incluyen:
Dependiendo del salario y del nivel de riesgo de la empresa, estas cuotas pueden representar entre 15% y 25% adicionales sobre el sueldo.
En nuestro ejemplo de $15,000 pesos, podrías pagar entre $2,250 y $3,750 pesos extra solo en IMSS.
También debes aportar al Infonavit.
La aportación patronal es del 5% del salario base de cotización.
En el ejemplo:
La Ley Federal del Trabajo establece prestaciones obligatorias como:
Si prorrateas estas prestaciones mensualmente, pueden representar entre 8% y 12% adicionales del salario.
Cada estado cobra un impuesto sobre nómina que ronda entre 2% y 3% del total pagado en sueldos.
Si pagas $15,000 pesos mensuales, estarías pagando entre $300 y $450 pesos adicionales.
Además de las obligaciones legales, existen costos indirectos como:
Estos pueden variar mucho, pero impactan directamente en el costo total por empleado.
Tomemos el ejemplo de un sueldo bruto de $15,000 pesos mensuales:
Costo total aproximado: $20,700 pesos mensuales
Es decir, ese empleado que “cuesta” $15,000 en realidad le cuesta a la empresa casi 38% más.
Y esto sin considerar costos indirectos.
En un entorno donde el SAT cruza información digital en tiempo real, revisa CFDI de nómina y fiscaliza esquemas de subcontratación, llevar un control correcto de la nómina ya no es opcional.
Un error en:
Puede traducirse en multas, recargos y auditorías.
El salario es solo una parte del costo laboral.
Si estás contratando personal o planeas crecer tu equipo en 2026, necesitas calcular el costo total antes de tomar decisiones.
Porque contratar sin conocer el costo real puede afectar tu flujo de efectivo… y tu rentabilidad.
La pregunta no es solo “¿Cuánto le voy a pagar?”
La pregunta correcta es: ¿Cuánto me va a costar realmente tenerlo en nómina?