
El anuncio del nuevo salario mínimo 2026 marca un cambio importante para las empresas en México, especialmente para las pequeñas y medianas empresas (PYMEs), que deben prepararse para ajustar su presupuesto, su nómina y sus estrategias de operación para el este año. En este blog te explicamos qué significa este incremento, cómo impacta a tu negocio y cómo Microsip puede ayudarte a mantener tus procesos en regla.
El salario mínimo es la cantidad mínima que debe recibir un trabajador por una jornada laboral. Cada año, la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (CONASAMI) evalúa factores como inflación, productividad y costo de vida para definir el incremento que entrará en vigor el 1 de enero de cada año.
Esta actualización es obligatoria para todas las empresas, sin importar su tamaño o sector.
A partir del 1 de enero de 2026, la CONASAMI (Comisión Nacional de los Salarios Mínimos) determinó que el salario mínimo general pasará de 278.80 a 315.04 pesos diarios, mientras que en la Zona Libre de la Frontera Norte (ZLFN) aumentará de 419.88 a 440.87 pesos diarios.
Además, los salarios mínimos profesionales correspondientes a las 61 profesiones, oficios y trabajos especiales se ajustarán en el mismo porcentaje que los salarios generales de cada área geográfica.
Este incremento busca fortalecer el poder adquisitivo de las y los trabajadores, pero también implica para las PYMEs un análisis cuidadoso de costos, una reestructuración presupuestal y una planeación estratégica en materia de nómina y talento.
El incremento del salario mínimo tiene un impacto directo e indirecto en diversas áreas del negocio:
Los trabajadores que actualmente ganan el mínimo deberán recibir el ajuste de forma obligatoria. Además, es común que el aumento genere un "efecto cascada" sobre sueldos ligeramente superiores.
Las empresas deberán revisar su estructura de gastos, especialmente si tienen una plantilla grande o márgenes ajustados.
Muchas prestaciones, como aportaciones al IMSS, INFONAVIT y vacaciones, están vinculadas al salario base de cotización (SBC). Un incremento salarial modifica automáticamente estas obligaciones.
Para mantener rentabilidad, las PYMEs podrían considerar revisar precios, optimizar procesos o implementar estrategias de eficiencia.
A continuación, algunas acciones recomendadas para iniciar el año sin contratiempos:
Asegúrate de que ningún empleado quede por debajo del nuevo salario mínimo.
Incluye el impacto en nómina, seguridad social y prestaciones.
El aumento del salario mínimo puede modificar el cálculo del SBC, que es clave para las obligaciones de seguridad social.
Un error en el pago de salarios o en el cumplimiento de las obligaciones patronales puede derivar en multas y recargos.
El Sistema de Nómina Microsip facilita toda la transición al nuevo salario mínimo con herramientas que automatizan procesos y reducen errores:
Puedes ajustar los salarios mínimos desde el catálogo de percepciones en pocos pasos.
Microsip recalcula automáticamente el salario base de cotización cuando modificas sueldos o prestaciones.
El sistema actualiza deducciones, aportaciones y conceptos relacionados para asegurar que cumplas con la normativa.
Obtén un panorama claro del impacto en nómina, costos y presupuestos.
Microsip garantiza que tu nómina se gestione de acuerdo con las reglas vigentes del SAT y del IMSS.
El incremento del salario mínimo 2026 puede representar un desafío para muchas PYMEs, pero con la planificación adecuada y herramientas como Microsip Nómina, puedes asegurar una transición ordenada, cumplir con tus obligaciones y mantener la estabilidad financiera de tu negocio.