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5 cosas que los emprendedores novatos pasan por alto

Muy probablemente entre tu familia o conocidos esté circulando la idea de abrir un negocio propio y te hayan contagiado. Emprender es una idea que en teoría suena excelente, ya que, entre otras ventajas, te permitiría convertirte en tu propio jefe, trabajar a tu ritmo, hacer algo que te gusta y aportar cosas a tu comunidad. Pero ojo: si bien es cierto que algunas de las grandes empresas que hoy son millonarias comenzaron en garajes o micro oficinas, la realidad es que detrás de cada una hay historias de mucho trabajo, sacrificios, dificultades, retos y, sobre todo, planeación y definición de estrategias.

En México, las PyMEs representan el 99.8% de toda la actividad empresarial en el país. Sin embargo, esta cifra es sólo una fotografía del momento, porque a largo plazo sólo un pequeño porcentaje de estas compañías sobreviven en el mercado, lo cual, generalmente, se debe a exceso de confianza y a un estancamiento provocado por la falta de una base administrativa sólida, a pesar de contar con apoyos y facilidades.

Sabemos que iniciar un negocio puede ser abrumador, pero si tienes en mente desde un inicio que no basta con contar con una buena idea y financiamiento, tienes altas probabilidades de superar la barrera que muchas pequeñas y medianas empresas no pasan. Y si además tienes en cuenta estas 5 cosas que muchos suelen pasar por alto, muy probablemente alcanzarás el éxito:

1.- La tecnología. No basta con tener una laptop y una impresora. Tienes que considerar una inversión en tecnología, no sólo para facilitarte las tareas administrativas, sino para recopilar información valiosa para tomar decisiones trascendentales. Así mismo, te permitirá tener un mejor control de prácticamente todos los detalles de tu empresa, desde inventarios hasta nóminas, lo cual se traduce en ahorros y eliminación de gastos innecesarios.

2.- Tu público y tu competencia real. Muchas veces los emprendedores basan su empresa en sueños poco realistas y concentran su atención en mercados internacionales; sin embargo, muy probablemente el mercado local será el que sostenga tu emprendimiento en primera instancia, por eso es importante no solamente conocer a tu público objetivo, sino profundizar en él. Lo mismo pasa con tu competencia: si fundaras una compañía de tecnología, no está mal que te visualices en un futuro lejano compitiendo con Google, pero por el momento deberías concentrarte en tu competencia real. Cuentas con herramientas, como los motores de búsqueda en internet, para conocer las tendencias y necesidades de tu industria.

3.- Los detalles. No se trata de derrochar para abarcar todos y cada uno de los detalles que surjan, al contrario: lo mejor al inicio es que te relajes y entiendas que hay varias cosas que estaría bien tener, pero realmente no necesitas, como por ejemplo, una oficina. Usa el dinero de la renta y de los muebles para invertir en cosas realmente esenciales para tu empresa nueva.

4.- Crear un producto o servicio vendible. Dicen que por ideas no se paga, pero antes de siquiera comenzar en la empresa, debes definir qué le darás al público que realmente satisfaga alguna de sus necesidades o inquietudes. Salte de la caja (que generalmente es tu propia mente) y explora tu entorno real, de él saldrá la base sobre la cual fundarás tu emprendimiento.

5.- Capacitación. Siendo sinceros, lo que ves en la Universidad es solamente una mera introducción a la vida real. Es cuando te graduas que te empiezas a dar cuenta de que hay varios aspectos de los negocios que se aprenden sobre la marcha, o necesidades que surgen y que son específicas para el tipo de empresa que abrirás. Estamos hablando, por ejemplo, de aspectos legales o financieros. Es por ello que mantenerte en capacitación constante te permitirá resolver situaciones no solamente del inicio de tu empresa, sino también las que surjan durante su desarrollo posterior, así como de diversas áreas de oportunidad.

Otros aspectos que no debes pasar por alto se refieren, por ejemplo, a situaciones de contabilidad o a la implementación constante de tácticas, aunque la empresa ya esté establecida.

No te confíes ni te dejes llevar irracionalmente por tus sueños: antes de renunciar a tu trabajo o de invertir en un negocio, considera todo lo que ello implica, tanto los aspectos económicos como administrativos. En caso de que tengas dudas sobre estos últimos, acércate con tu representante Microsip, quien te orientará sobre cómo puedes usar tecnología de vanguardia a tu favor.